• El Castillo de Santa Catalina se levanta sobre el cerro del mismo nombre, a unos 820 metros de altura, dominando toda la ciudad.
  • Los primeros elementos defensivos en el cerro de Santa Catalina datan de época ibérica. A partir del siglo VIII los musulmanes reconstruyeron la fortificación, ampliándola sucesivas veces.
  • Aún se conservan restos de la muralla árabe que cercaba la cuidad. Hay documentadas gran cantidad de puertas ya desaparecidas, como la Puerta de Martos, Puerta del Sol o Puerta de Granada entre otras.
  • La apariencia que hoy vemos del Castillo es de origen Cristiano. Tras la conquista de la ciudad en 1246 por Fernando III se realizaron distintas modificaciones que dieron lugar al Alcázar Nuevo y a la Torre del Homenaje.
  • El Castillo es uno de los emblemas de Jaén, este es el primero de la serie de tres reportajes que le dedicamos desde Lugares Míticos de Jaén.