• Situada en uno de los múltiples y espectaculares abrigos rocosos del valle de Otíñar, la Cueva de los Soles constituye uno de los más bellos exponentes del arte rupestre presente en Otíñar.
  • Gran cantidad de puntos distribuidos irregularmente, algunas figuras y representaciones de soles de color rojo oscuro decoran las paredes de este abrigo, que según algunos historiadores podría ser un santuario.
  • Estas pinturas datan de la Edad del Cobre y están claramente vinculadas al poblado que existió en el Cerro Veleta.
  • Desde la Cueva de los Soles se obtiene una privilegiada panorámica de todo el valle, siendo su acceso bastante complicado por lo escarpado del terreno.
  • Lamentablemente, las pinturas –que gozaban de un gran estado de conservación– han sido seriamente dañadas por algunos impresentables, impidiéndonos disfrutarlas en todo su esplendor.