• Situadas al sur de Úbeda, las huertas descienden escalonadas desde los pies de la muralla que bordea la ciudad hacia el valle del Guadalquivir.
  • Las huertas hacían uso de una red de túneles de origen prerrománico –conocidos como “minados”– que guiaban el agua desde los acuíferos situados al norte de la ciudad, para el abastecimiento de riego.
  • De un paisaje de bancales que se extendía hasta Baeza –la vecina ciudad patrimonio de la Humanidad– apenas subsisten hoy ciento diecinueve parcelas, conocidas como “tablas”, de media hectárea.
  • Entre ellas destaca la conocida como Huerta Grande, donde la Fundación Huertas de San Antonio ha impulsado un proyecto de acondicionamiento de parcelas, cedidas en régimen de aparcería, para ayudar a mantener vivo el conocimiento y oficio de los hortelanos y el característico paisaje de esta zona de la ciudad.