• Este último tramo, que parte de la central eléctrica, es probablemente el más espectacular y también el más duro.
  • Tras unos cuantos repechos, a la izquierda, desde el Picón del Haza se produce un salto de agua de más de 170 metros de caída. Recomendamos su visita en primavera o en épocas de deshielo para poder disfrutar de él.
  • Continuando la subida, en los continuos zigzagueos, el Borosa discurre a través de innumerables cascadas. Una de ellas —no visible desde el camino— forma una bella poza que cuenta con más de 15 metros de profundidad.
  • La mayor maravilla de este camino nos aguarda en el Salto de los Órganos. Una bella cascada de más de 60 metros que dejará una estampa inolvidable en nuestro recuerdo.
  • Finalmente tras atravesar el picón del Haza por unos túneles excavados en la roca, llegaremos al embalse de Aguas Negras y a la laguna de Valdeazores.