• En esta segunda entrega nos centramos en los exteriores del castillo –a través de distintas panorámicas desde lugares cercanos– y en los torreones situados en sus alrededores.
  • El castillo estaba unido a la villa a través de una cerca para la protección de la misma; vertebrando este muro existían numerosas torres.
  • La torre del agua es una de ellas; llamada así por velar de un manantial del cual se extraía el agua por la parte superior de la misma.
  • Todavía se conservan gran parte de las murallas que rodeaban a la antigua Segura y las cuatro puertas que daban acceso a la misma: Catena –la mejor conservada–, Gontar, Orcera y la puerta Nueva, que fue reedificada en el siglo XVI.